Quien en esta vida no ha visto un atardecer u ocaso, pues como si, si es difícil evitar verlos, esa transición del día a la noche, ese espectáculo de colores que van desde un color rosado, hasta un imponente anaranjado.




No puedo afirmar que en nuestra hermosa ciudad tenemos los mejores y mas bellos ocasos, pero si puedo decir que si tenemos, de los mejores ocasos, desde el momento que el astro rey amenaza con ocultarse, se empieza a apreciar los cambios de tonalidades, como el cielo y las nubes se turnan de colores.




Hasta ahorita, no conozco a una persona, que no haya presenciado un atardecer, ya sea solo, con algún amigo, con la familia o con la pareja, se pare a contemplar este hermoso fenómeno que tenemos la dicha de presenciar todos los días, sin importar el clima.




Lo que si, mucha gente, sino la mayoría no aprecia estos momentos, van en la vida tan atareados, estresados, que no se dan un momento para disfrutarlos, dicen, si ya los conozco, ayer lo vi., pero no es cierto, cada atardecer es único, por mas que le tomo fotografías, ni una es como la anterior.




Esta vida es corta y ahí que saber disfrutarla, detenernos a apreciar un atardecer no nos cuesta nada, y nos aporta mucho, y más si se comparte con alguien especial.




Todas estas fotos, las he tomado en diferentes partes del sur de la península y en diferentes épocas del año, espero sean de su agrado.